Durante la carrera se pueden apreciar momentos como el que aquí presento, en el que la propia velocidad que alcanzan estos caballos en plena competición le hace "levantar el vuelo".sábado, 31 de mayo de 2008
Volando voy, mayo 2008
Durante la carrera se pueden apreciar momentos como el que aquí presento, en el que la propia velocidad que alcanzan estos caballos en plena competición le hace "levantar el vuelo".De nuevo en las carreras, mayo 2008
Cosgaya, mayo 2008
Otra visita placentera al Valle de Liebana, de la cual os dejo aquí una foto que me despiertan calma y fuerza por igual. Foto tomada en Cosgaya en el termino municipal de Camaleño, en pleno Valle de Liebana.
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Valle del Liebana
Feria del caballo de Jeréz 2008 3
La Feria, hoy, tiene muy poco que ver con aquella de los privilegios reales. La Feria del Caballo nació de la mano del alcalde D. Miguel Primo de Rivera y Urquijo, aunque su origen y precedente estuviese en la gestión municipal de D. Alvaro Domecq y Díez instaurador de la "I Semana del Caballo" durante la Feria de 1955.Durante los días feriales, se celebran en Jerez un amplio programa ecuestre donde se dan cita todas las disciplinas: Concurso de Saltos, Acoso y Derribo, Raid Hípico, Doma Clásica, Doma Vaquera, Completo de Enganches, así como concursos morfológicos de ejemplares selectos. Durante estos días Jerez se convierte en la capital del mundo del caballo.La feria, no cabe duda, ha cambiado a través de los tiempos pero manteniendo su personalidad, su color y su sabor. En el Real, en los paseos, en las casetas sólo se vive la fiesta, una contínua alegría desde por la mañana hasta la madrugada. La guitarra, el vino, el cante y el baile son aditamentos consustanciales con esa multitud que cada día como rito obligado se desplaza hasta el recinto. Son días donde el Parque González Hontoria da cabida y se convierte en una gran fiesta, donde todos somos invitados y no existen anfitriones, porque para anfitrión: Jerez y sus gentes.
La evolución del "toreo"
El estilo de los matadores de toros ha sufrido una notable evolución técnica y estética a lo largo de sus tres siglos de existencia como espectáculo moderno. Ha variado la técnica y la estética, a la par que el carácter de los toros, sin lo cual dicha evolución habría sido imposible.Se suelen distinguir dos grandes periodos: el de la vieja lidia (siglos XVIII y XIX), que finaliza a principios del siglo XX con Joselito y Belmonte, y la que se inicia a partir de ellos dos, en la llamada «edad de oro» (década de 1910).
Pero fue Manolete quien introdujo una auténtica revolución tras la guerra civil y que, supuso un antes y un después para los toreros, y marcó el camino a todos los matadores que le sucedieron, ya que aunó la quietud más absoluta con el toreo en redondo ligado con las manos por abajo, que sigue siendo actualmente el paradigma del buen toreo.
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